La crisis del servicio Eléctrico Nacional
Problema de Educación
Aunque este no es un tema regular de nuestro Blog ”Tecnologías en Convergencia”, el impacto que tiene esta problemática nacional en la industria de las telecomunicaciones es demasiado grande, por lo que nos vamos a atrever a hacer algunas recomendaciones para su rápida solución.
Para aquellos que no tienen un conocimiento profundo de las telecomunicaciones, es bueno recordarles que la materia prima principal de las telecomunicaciones es la electricidad. Es esta la que es modificada vía maravillosas herramientas para poder transmitir la información requerida de un punto a otro del mundo, adecuando voltajes, frecuencias y amplitudes. Sin electricidad las redes de telecomunicaciones dejan de funcionar no importa si son los viejos pares de cobre, la nueva fibra óptica, o los ultramodernos servicios celulares.
El costo en nuestro país para asegurar que la electricidad no falte en ninguno de los puntos que conforman las redes de telecomunicaciones es demasiado alto. Alto no tan solo por el precio que tiene su unidad de medida que es el Kilovatio hora, sino por la pobre calidad del servicio en general que obliga a los proveedores de servicios de telecomunicaciones a disponer de plantas alternativas para generar electricidad, grandes cantidades de técnicos para mantenerlas, y de una logística aplastante para proveer el combustible, aceite y partes de repuesto a esta infraestructura eléctrica, que para nuestro asombro, tiene una capacidad instalada en su conjunto superior a la de muchas plantas del sistema energético nacional. Que barbaridad.
Las diferencias entre el servicio de telecomunicaciones y el servicio de electricidad en nuestro país, siempre ha sido grande, y la principal razón para esa diferencia abismal es que al cliente eléctrico se le enseñó desde de temprano que la electricidad no tiene que ser pagada. No tiene que ser pagada por varios motivos, siendo uno de ellos que al político de turno en el gobierno, no le importaba cobrar pues su interés era tener un voto adicional en las próximas elecciones, y no el de disponer de un flujo de caja que pudiera mantener adecuadamente las redes, y hacerlas crecer oportunamente, en todo caso de seguro pensaban que el gobierno nunca quebraría. En el caso de las telecomunicaciones, casi siempre en manos privadas, sino cobraban el servicio que brindaban quebrarían rápidamente. En este sector los clientes aprendieron que tenían que pagar para poder comunicarse.
Esta deficiencia de flujo de caja luego de muchos años trajo como consecuencia el colapso del sistema eléctrico, pues el gobierno continuó adicionando clientes que no pagaban lo consumido, y por el otro lado se vió precisado a instalar de emergencia plantas ineficientes que hicieron que su costo fuera cada vez mayor. Ahora no saben que deben de hacer para corregir el entuerto que se creó durante los últimos 30 años.
Para nosotros, la solución del problema es sencilla, pues se trata principalmente de solo un problema de educación. Hay que enseñar a los consumidores que tienen que pagar por lo que consumen, o no tendrán servicio eléctrico. Esto suena un poco vacío, pues ningún gobierno se atreverá a cortar la luz a aquellos barrios que no pagan pues le tienen miedo a las protestas que esto generaría. Pero no es de cortar el servicio de lo que estamos hablando, sino de educar a que hay que pagar lo que se consume.
Como se puede lograr esto? Creemos que bastante fácil. Ya el gobierno de una u otra manera esta pagando el servicio de aquellos que lo consumieron y que no pagaron pues como los generadores son privados, si a estos no se les paga ellos apagan sus plantas. y el gobierno termina buscando un préstamo o vendiendo bonos del tesoro para pagarles.
Cual es la formula entonces? El gobierno debe de instalar contadores a toda vivienda que no tenga uno, y asignar a la familia una tarjeta Bono Luz con un monto razonable con la cual pagarán su consumo. En caso de que el consumo sobrepase el monto de la tarjeta Bono Luz, el cliente deberá completar de su bolsillo el monto remanente. En muy poco tiempo todas las viviendas y negocios tendrán un contador para medir su consumo y todos estarán consientes de que si no pagan la luz no la van a recibir. De seguro que habrá una reducción apreciable del consumo, que se traducirá en una disminución de las perdidas del sistema.
Medidas adicionales podrán ser tomadas para ir reduciendo paulatinamente la cantidad de viviendas con subsidios, y el monto mismo del subsidio. Por igual si la facturación de la vivienda sobrepasa frecuentemente el nivel del subsidio, este debe de ser eliminado a esa vivienda.
Si se quiere , se puede. Vamos adelante a resolver una de las mayores trabas, sino la mayor, que afecta significativamente no solo la industria de las telecomunicaciones, sino que mantiene también frenado el desarrollo de nuestro país
Además de educación, que es muy importante, hace falta competencia en la comercialización de electricidad. En ese sentido es que he concentrado prácticamente toda mi atención en la Electricidad Con Valor Agregado. Los sectores son parecidos, pero no son iguales.
ResponderEliminarEn realidad tenemos la oportunidad de dar un viraje para pasar de los peores sectores del mundo a los mejores.
Bueno debemos agregar que ademas de educacion y competencia en la comercializacion de la electricidad, tambien debe haber racionalidad en la matrix energetica del pais; dado que no es posible que se sigan instalando plantas de alto costo en su operacion, hay que limitar la instalacion por un tiempo a las plantas de carbon mineral y gas natural. Nada de Fuel oil, gas oil y otros derivados del petroleo.
ResponderEliminarCuando se cree que la solución debe venir por el lado de la oferta con la macro red, pensando en la desaparecida garantía de la energía barata, se pierde de vista la importancia del valor que agregan con el desarrollo de los recursos de la demanda con las micro redes basada en la garantía de la información barata.
ResponderEliminarLa realidad es que una persona en CDEEE o en las distribuidoras puede tomar decisiones muy delicadas sin consultarnos para lograr subsidios o préstamos para subsidios para beneficiar a otros a nuestro nombre como consumidores regulados o como contribuyentes, totalmente indefensos, sin dejarnos negociar por nosotros mismos las condiciones de los préstamos, o a lo mejor si preferimos pagar de contado y evitar los altos intereses, como si no fuéramos inteligentes.
La transformación debe dar la oportunidad a muchos otros sectores productivos que puedan desarrollar, por ejemplo, micro redes eléctricas que compitan a corto y largo plazos bajo las mismas condiciones fiscales con los generadores de la macro red. Con una nueva ley eléctrica, basada en el modelo marco heterogéneo de la Electricidad con Valor Agregado, esas micro redes pueden también ayudar a reducir substancialmente los apagones, el robo de electricidad y la falta de pago.
Contrario a los generadores de la macro red, como las centrales a carbón que desperdician las dos terceras partes de la energía en los combustibles, los generadores distribuidos en las micro redes pueden ser mucho más valiosos al llegar a aprovechar hasta el 90 por ciento de la energía en los combustibles al producir calor útil además de electricidad. En realidad, al introducir la competencia a corto plazo (por ejemplo, con precios horarios) junto al desarrollo de micro redes beneficiará a una mayor proporción de los sectores productivos. Esa competencia del mercado minorista a corto plazo se expande al mayorista y al largo plazo.
Visto lo anterior, está claro que la CDEEE no necesita hacer una riesgosa apuesta para ampliar el parque de generación con centrales de hasta 1,200 MW a nombre de las PYMES. A nivel mundial, la macro red sufrió del mismo mal de sobre-expansión de la capacidad que le ocurrió a los ferrocarriles. No obstante, en condiciones económicas normales, esa situación pasa muy fácil por desapercibida.